Es un pequeño laberinto sensorial donde el bebé aprenderá a identificar colores y figuras. En sus primeros años es un gran apoyo para ayudar a los niños a desarrollar las habilidades motrices, de concentración y cognitivas despertando la capacidad neuronal de los pequeños.
Figuras creadas en madera ensambladas con laberinto de alambre. Ideal para que los bebés exploren y sigan la secuencia del juego con tranquilidad.